Buscar en Catblow:

Mostrando entradas con la etiqueta guerra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guerra. Mostrar todas las entradas

12/15/2008

La robótica mejoraría la ética en el campo de batalla

Fuente: El Pais.

En el fragor de la batalla, hasta los soldados mejor entrenados pueden actuar de formas que violen la Convención de Ginebra o las normas de combate en el campo de batalla. Ahora unos investigadores dan a entender que los robots podrían hacerlo mejor.

"La hipótesis de mi investigación es que los robots inteligentes pueden comportarse de una manera más ética en el campo de batalla que los seres humanos en la actualidad", afirma Ronald Arkin, informático del Instituto de Tecnología de Georgia, que diseña software para robots en el campo de batalla, contratado por el Ejército de EE UU. "Ésa es la teoría que defiendo".

Los aviones espía, los detectores de minas y los sensores robóticos ya se utilizan de forma habitual en el campo de batalla, pero los controla el ser humano. De lo que Arkin está hablando es de robots de verdad que funcionan por sí solos.

Él y otros aseguran que la tecnología necesaria para fabricar robots autónomos con capacidad letal no es muy cara y está proliferando, y que es sólo una cuestión de tiempo hasta que estos robots se desplieguen en el campo de batalla. Esto significa, añaden, que es hora de que la gente empiece a hablar de si esta tecnología es algo de lo que quiere hacer uso.

Noel Sharkey, informático de la Universidad de Sheffield en Reino Unido, escribía el pasado año en la revista Innovative Technology for Computer Professionals que "esto no es ciencia ficción al estilo de Terminator, sino la cruda realidad". Y añadía que Corea del Sur e Israel ya están desplegando robots armados como guardias fronterizos.

"No queremos llegar al punto en el que digamos que tendríamos que haber llevado a cabo este debate hace 20 años", señala Colin Allen, filósofo de la Universidad de Indiana en Bloomington y coautor del nuevo libro Máquinas morales: enseñar a los robots la diferencia entre el bien y el mal.

Randy Zachery, que dirige el Departamento de Informática de la Oficina de Investigación del Ejército, organismo que financia la labor de Arkin, afirma que el Ejército espera que esta "ciencia básica" pueda demostrar la forma en que los soldados humanos pueden utilizar sistemas autónomos e interactuar con ellos y que se puede desarrollar un software que "permita a los sistemas autónomos operar dentro de los límites impuestos por el combatiente ".

En un informe para el Ejército el año pasado, Arkin describía algunas de las posibles ventajas de los combatientes robóticos autónomos. Para empezar, se pueden diseñar sin instinto de supervivencia y, por tanto, sin tendencia a huir por miedo. Se pueden fabricar de modo que no sientan ira o temeridad, añade Arkin, y hacerlos invulnerables a lo que él denomina "el problema psicológico del 'cumplimiento de las expectativas", que hace que la gente absorba información nueva con más facilidad si concuerda con sus ideas preconcebidas.

Su informe se basaba en una encuesta de 2006 realizada por las autoridades sanitarias del Ejército, que revelaba que menos de la mitad de los soldados y marines destinados en Irak afirmaban que a los no combatientes se les debía tratar con dignidad y respeto y que el 17% aseguraba que a todos los civiles se los debía tratar como insurrectos.

Arkin prevé unas cuantas formas en que se podría utilizar a los robots autónomos: en operaciones contra francotiradores, para despejar edificios de supuestos terroristas o en otras misiones peligrosas. Pero antes habría que programar los con normas e instrucciones sobre a quién disparar, cuándo es aceptable hacer fuego y cómo distinguir las tropas enemigas atacantes de los civiles, los heridos o alguien que esté intentando rendirse.

Las simulaciones del campo de batalla de Arkin se desarrollan en pantallas de ordenador. Los pilotos robot cuentan con la información que podría tener un piloto humano, como mapas con la ubicación de templos, edificios de apartamentos, colegios y otros centros de vida civil. Se les enseña dónde están exactamente las tropas enemigas, el material bélico y los blancos prioritarios. Y se les dan las normas de combate, directrices que limitan las circunstancias en las que pueden iniciar y llevar a cabo el combate.

En una simulación, un piloto robot sobrevuela un pequeño cementerio. El piloto descubre un carro de combate a la entrada del cementerio, un posible objetivo. Pero también hay un grupo de civiles presentes, así que el piloto decide seguir adelante y no tarda en encontrar otro blindado, que está solo en un campo. El piloto dispara, el objetivo queda destruido.

A algunas personas que han estudiado esta cuestión les preocupa que a los robots del campo de batalla diseñados sin emociones les falte compasión. Arkin, un cristiano que reconoce la ayuda de Dios y de Jesús en el prólogo de su libro de 1998 Robótica basada en el comportamiento, razona que, dado que las normas como la Convención de Ginebra se basan en principios humanos, si se incorporan a la arquitectura mental de una máquina, les dotaría de algo parecido a la compasión. Aunque añade que sería difícil diseñar "algoritmos perceptivos" capaces de reconocer, por ejemplo, si las personas están heridas u ondean una bandera blanca.

Arkin considera que provocar el debate sobre la tecnología es la parte más importante de su trabajo.

3/03/2008

Los robots, ¿el futuro de las guerras?

Fuente: El Mundo.

Los robots ganan cada vez más peso en el mundo, y hasta en las guerras. Según indicó el experto británico en robótica Noel Sharkey, la utilización de robots autónomos en conflictos armados es cada vez más frecuente.

Por esto, los soldados quieren más robots autónomos lo antes posible, para así evitarse ir al frente, además de que son más económicos y permiten una guerra sin riesgos, según informa AFP. No se puede equiparar todavía con el número de soldados pero, "en la actualidad hay más de 4.000 robots desplegados en Irak", según un comunicado de la Universidad de Sheffield de la que depende el profesor Sharkey.

De hecho, la proporción de soldados con relación al número de robots desplegados en terreno de operaciones militares podría invertirse en 10 años y pasar a 2.000 robots por 150 soldados, según el consultor americano de innovaciones tecnológicas James Canton.

De hecho, según informa ABC News, el año pasado, el Departamento de Defensa de Estados Unidos preveía gastar para 2010 unos 4.000 millones de dólares en armas robóticas, un gasto que al final acabará aumentando hasta los 24.000 millones de dólares, según la 'Guía de sistemas no tripulados' publicada por el Departamento de Defensa.

Y cuanto más peso tienen, más cuestiones y dudas se plantean a su alrededor. En la actualidad, los expertos se preguntan qué decisiones pueden tomar los robots y qué se puede hacer cuando uno de ellos pierde el control. Por ahora, la legislación americana todavía prohíbe a estas máquinas tomar una decisión tan importante como la de lanzar una bomba.

Sharkey añade más leña al debate: "El principal problema es que, según las leyes de la guerra, hay que hallarse en situación de distinguir entre paisanos y combatientes y no pienso que los robots se hallen en situación de hacerlo". " Otro problema es que es muy difícil para un robot dar una respuesta proporcionada, lo que es una de las cláusulas del convenio de Ginebra ", añade.

Sistemas más autónomos

Pero, según ABC News, el Pentágono lleva alrededor de dos años desarrollando programas de investigación para conseguir robots que tengan la capacidad de identificar posibles amenazas sin ningún tipo de ayuda humana.

El experto británico va un paso más allá, y piensa que se implantarán poco a poco, "no será de golpe". Sharkey pide a los gobiernos que se tomen un momento para pensar lo que están haciendo. De hecho, espera que los estados firmen un 'acuerdo internacional' sobre la cuestión para evitar encontrarse sobrepasados por la situación.

Ronald Arkin, investigador de robótica en la Georgia Tech University, en declaraciones recogidas por ABC News, está de acuerdo en que hay que discutir el papel de los robots y todo lo que lo rodea, y sugiere que se diseñen robots con sistemas de control ético que respeten las normas del convenio de Ginebra.

Cuestiones morales

A largo plazo, también se están planteando resolver las cuestiones morales en los robots, vinculadas a la utilización de armas, ya que los en seres humanos pueden interferir emociones como la cólera o el odio. Por ello, el ejército estadounidense está investigando la posibilidad de incluir inteligencia artificial en los robots, para dotarlos de una 'conciencia'.

Arkin se pone, en parte, de lado de los robots, en el sentido de que los robots son muy exactos, no fallan, por lo que "se puede estar seguro de que ellos nunca tendrán la intención de herir a un civil, alguien no combatiente". "Lo harían mejor que los humanos", añade.

El investigador también explica que sería fundamental poder dotar a los robots de la capacidad para desobedecer las órdenes de los superiores y que les expliquen el porqué.

Aunque advierte de que los robots no pueden ser tan inteligentes y hábiles como los humanos en el campo de batalla. "No podemos hacer que sean tan inteligentes, serán utilizados para situaciones especiales" que requieran de sus habilidades, concluye.

2/28/2008

Robots en el campo de batalla

Fuente: BBC Mundo.

Un experto en Inteligencia Artificial advirtió sobre el peligro de que se desate una carrera de armas robóticas y dijo que en los próximos diez años serían los "soldados robots" los que tomen decisiones en el campo de batalla.

Noel Sharkey, profesor de la Universidad de Sheffield, en el Reino Unido, hablará acerca de las repercusiones éticas del uso de estas armas durante una conferencia organizada por el Royal United Services Institute en Londres, grupo de investigación sobre temas de defensa.

El especialista conversó sobre el tema con la BBC.

Tendemos a pensar en la proliferación de armas robóticas como algo que ocurrirá en el futuro, pero ya se están usando los robots en los conflictos bélicos. ¿Cierto?

Hay muchos robots que se están usando con fines militares estos momentos en tierra y aire.

Hay 4.000 robots en Irak y Afganistán. Pero todos ellos son controlados por seres humanos.

Una persona decide, por ejemplo, cuándo los (aviones) Predators o Rippers van a lanzar un misil Hellfire de fuerza letal.

En tierra se les usa para actividades como desactivación de municiones y artefactos explosivos y recoger soldados heridos.

Los primeros robots armados fueron enviados a Irak en diciembre, pero no he escuchado si ya han sido desplegados o no.

¿Qué características tienen estos robots?

Los robots están equipados con lanzagranadas, lanzacohetes, ametralladoras.

Son pequeños tanques en realidad. Tele-operados por soldados, manejados por control remoto.

¿Ve como una tendencia futura el uso de robots combatiendo entre ellos?

Sí, es el futuro. La iniciativa de combates de Estados Unidos cuenta con US$240.000 millones para desarrollar un sistema de combate.

US$4.000 se destinaron al desarrollo de vehículos no tripulados para 2010.

El programa de las fuerzas armadas de Estados Unidos para los próximos 20 años establece claramente que desea un sistema autónomo lo antes posible.

El Congreso aprobó una ley en 2001 la cual establece que una tercera parte de los vehículos en el terreno serán vehículos no tripulados para 2010, y se está logrando.

¿Qué implicaciones éticas tiene todo esto?

Lo que a mí me preocupa es el respeto a la ley fundamental de la guerra.

Los tratados y la Convención de Ginebra establece una distinción entre combatientes y no combatientes.

Yo no creo que estos robots puedan hacer esta distinción. Particularmente en ambientes urbanos donde las condiciones no están del todo claro y hay un número de circunstancias que se pueden dar.

Además, el uso de la fuerza debe ser proporcionar al avance militar y así es como se controla el daño colateral.

No hay robot o inteligencia artificial que pueda tener el control en una situación como esa.

11/14/2007

¿Seríais capaces de descifrar el código nazi de la Segunda Guerra Mundial?

Fuente: the INQUIRER.

El National Museum of Computing ha lanzado un reto a la comunidad de usuarios y hackers: tratar de descifrar códigos idénticos a los utilizados por los nazis con una réplica de Colossus, el ingenio con el que los aliados lo lograron en el pasado.

La llamada ‘Cypher Challenge‘ rememorará aquella época en la que Bletchley Park fue el centro neurálgico del sistema de descifrar las claves alemanas durante la segunda guerra mundial.

En aquel momento se construyó una máquina llamada Colossus con lo que fueron capaces de descifrar los códigos cifrados, y ahora la historia vuelve a repetirse con un evento que reta a dos grupos de amateurs del descifrado a lograr el mismo propósito con una réplica totalmente funcional de Colossus.

En el concurso se enviarán mensajes cifrados con las máquinas de cifrado Lorenz originales que usaban los alemanes. Mientras que un grupo usará PCs modernos, otro utilizará la máquina reconstruida, réplica exacta de las Colossus Mark II originales.

4/10/2007

El oro gris de tu bolsillo provoca guerras

Titulo Original: El olvidado oro gris que llevas en tu bolsillo provoca guerras en el Congo
  • En el corazón de África nativos esclavizados extraen, con elevado riesgo para sus vidas, el coltán, un mineral imprescindible para las nuevas tecnologías.
  • Del Congo se extraen riquezas que nunca benefician a sus habitantes.
  • El coltán es imprescidible para el desarrollo de móviles y consolas.
  • El 80% de las reservas estimadas de este mineral se encuentra en la República Democrática del Congo.
El coltán , conocido como el oro gris, por ser ese su color al ser extraído, es un mineral fundamental para la construcción y mantenimiento de centrales nucleares y para fabricar proyectiles perforantes y misiles de largo alcance. También es imprescindible para la industria de los videojuegos y, por supuesto, para los teléfonos móviles de tercera generación, para los que se destina cerca del 60% de la producción mundial. El Gobierno de EE UU, a través del Pentágono, lo ha declarado materia prima estratégica.

El coltán, apenas arena, fue el verdadero objetivo de la segunda guerra del Congo, conocida por ello como Guerra del Coltán, en la que murieron cerca de cuatro millones de personas. Fallecieron de hambre, por enfermedades, tiroteadas o a machetazos. En esa cruenta guerra, que supuestamente acabó en 2003, participaron nueve naciones, además de veinte facciones distintas de lealtad indefinida. Estas naciones y facciones, que para la opinión pública luchaban por motivos étnicos y políticos, estaban fuertemente armadas. ¿Cómo fue ello posible, teniendo en cuenta que esas nueve naciones, entre las que se encontraba Ruanda, son consideradas las más pobres del planeta?

La respuesta es sencilla, pero escalofriante. El coltán no sólo se extrae en la República Democrática del Congo, donde que está el 80% de los recursos estimados de este mineral. También hay minas en Brasil, Tailandia y Australia. Pero en estos últimos países hay que pagar mano de obra en condiciones dignas que resultan muy caras. Impuestos y tasas gravan la extracción del coltán.

En el Congo es más fácil. Según datos de la ONU, entre 1998 y 2002 se extrajeron de esta República cerca de 3,9 millones de kilos de coltán, que alcanzaron en el mundo desarrollado un valor de 793 millones de dólares. Casi el doble de lo que se obtuvo con los famosos diamantes que también se extraen en el Congo.

A pesar de ello ni uno de esos dólares fue a parar al país africano. Su Gobierno, actualmente liderado por Joseph Kabila, está constantemente amenazado por golpes de Estado y revueltas. Poco puede hacer por controlar la zona noroeste del país, donde se encuentran los yacimientos de coltán, a 1.500 kilómetros de la capital, Kinshasa.

Durante la Guerra del Coltán, el Ejército ruandés ocupó de facto esta zona del Congo. Ruanda, un país del tamaño de la provincia de Badajoz, domina la extracción y la explotación de una de las principales riquezas del mundo.

El padre Antonio Molina, de la congregación de los Padres Blancos, que trabaja desde hace muchos años en el África negra, conoce bien la situación. Explica que Laurent Kabila, el padre del actual presidente del Congo, solicitó la ayuda del Ejército ruandés para derrocar el Gobierno del dictador Mobutu en 1997. "Una vez conseguido el derrocamiento, el Ejército ruandés ya nunca abandonó el Congo. De hecho, su única intención al ayudar a Kabila padre era la de hacerse fuertes en la zona minera más rica".

Hombres armados del Ejército de Ruanda dominan los perímetros de las explotaciones en territorio congoleño. Según hace ver el padre blanco, "los ruandeses llegan armados y no gastan bromas, la gente es prácticamente esclavizada". Y es que las minas y el territorio no es lo único que dominan. Estos soldados, armados con la aquiescencia, el beneplácito y el dinero del mundo desarrollado, son los amos y señores de decenas de miles de vidas.


Qué...

Coltán. Abreviatura con que se conoce en el Congo al colombio-tántalo, una combinación de minerales con propiedades físicas que lo hacen imprescindible para el desarrollo de nuevas tecnologías. (Más información, en Wikipedia ).

Quién...

El Ejército ruandés. Controla las minas en el Congo y la población congoleña de las zonas mineras, que son esclavizados.

Cómo...

Infrahumano. Sin seguridad de ningún tipo y en jornadas interminables, sin condiciones higiénicas ni sanitarias.

Cuándo...

Desde hace 10 años. Tras el derrocamiento del dictador Mubuto, el Ejército de Ruanda controla la explotación de las minas de coltán en territorio del Congo.

Dónde...

Zona noroeste. En la región de los Grandes Lagos, en la zona nororiental del Congo.

Por qué...

Dinero. Las grandes multinacionales miran para otro lado mientras reciben el coltán del Congo a un precio de 10 dólares en origen, que se convierten en 400 en los mercados internacionales.

Fuente: 20minutos.