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4/09/2008
Un ex-profesor invidente crea el primer teléfono Braille con vibración
Los teléfonos Braille no son únicos ni nuevos, pero un antiguo profesor de la Universidad Tecnológica de Tsukuba (ciego para más señas) ha diseñado una variante que cambia los puntos de siempre por vibraciones. Este móvil ha sido programado de forma que puede vibrar de una forma distinta dependiendo de la tecla pulsada; concretamente, un par de módulos unidos al dispositivo se mueven "a una velocidad específica para crear el mensaje" mostrado al otro lado de la línea, casi como si trabajara con código Morse. Los técnicos involucrados en el proyecto se encuentran ahora trabajando en reducir el tamaño de dichos terminales, aunque por el momento se desconoce cuando (o si) el teléfono llegará al mercado.
12/03/2007
La tentación ilegal de los inhibidores de móviles
Una tarde de principios de septiembre, un arquitecto se subió a su tren de cercanías y se convirtió en vigilante de teléfonos móviles. Se sentó junto a una mujer de unos 20 años que, según dijo, estaba "cotorreando" por teléfono. "Utilizaba la palabra 'como' continuamente. Parecía una pija", dice Andrew, el arquitecto, que rehusó dar su apellido porque lo que hizo era ilegal.
Andrew metió la mano en el bolsillo de la camisa y pulsó un botón de un dispositivo negro del tamaño de un paquete de tabaco. Éste envió una potente señal de radio que interrumpió la transmisión del teléfono móvil de la cotorra, y la de cualquier otro que hubiese en un radio de nueve metros. "Siguió hablando durante unos 30 segundos, hasta que se dio cuenta de que al otro lado no había nadie escuchando", dice Andrew. ¿Cuál fue su reacción cuando descubrió por primera vez que podía ejercer ese poder? "¡Caramba! Liberación".
A medida que se ha disparado el uso del teléfono móvil, una banda de rebeldes pequeña pero cada vez más numerosa recurre a una contramedida contundente: el inhibidor de teléfonos móviles.
La tecnología no es nueva, pero los exportadores de estos dispositivos dicen que la demanda va en aumento y que cada mes envían cientos de ellos a EE UU, lo cual ha motivado la vigilancia de los legisladores federales y preocupación en el sector de la telefonía móvil. Los compradores incluyen dueños de bares y peluquerías, hoteleros, propietarios de teatros, conductores de autobús y, cada vez más, usuarios del transporte público.
El fenómeno está desatando una batalla por el control del espacio aéreo al alcance del oído. Los usuarios insensibles imponen su bulla a la gente indefensa, pero los inhibidores no sólo castigan a los infractores, sino también a interlocutores más discretos. "Si hay algo que caracteriza al siglo XXI es nuestra incapacidad para contenernos en beneficio de los demás", afirma James Katz, director del Center for Mobile Communication Studies en la Rutgers University, Nueva Jersey. "El usuario de móvil cree que sus derechos están por encima de los que le rodean, y el que perturba considera que los suyos son los derechos más importantes".
La tecnología de interferencia funciona enviando una señal de radio tan potente que los teléfonos se saturan y no pueden comunicarse con los repetidores. Su alcance varía, y los dispositivos cuestan entre 30 y varios cientos de euros. Los modelos más grandes pueden dejarse activados para crear una zona sin llamadas.
Utilizar los inhibidores es ilegal en Estados Unidos. Las radiofrecuencias utilizadas por los propietarios de teléfonos móviles están protegidas por la ley federal. La Comisión Federal de Comunicación afirma que los usuarios de perturbadores de móviles podrían recibir multas de hasta 7.500 euros por una primera infracción. Su oficina legal ha procesado a varias empresas estadounidenses por distribuir los aparatos, y también pretende procesar a sus usuarios.
Los propietarios de móviles pagan decenas de miles de millones de euros por arrendar frecuencias del Gobierno con la condición de que otros no interfieran en su señal. "Es ilógico que cuando la demanda de una mejor cobertura móvil por parte de los consumidores de aparatos inalámbricos es clara y manifiesta, este tipo de dispositivos estén encontrando un mercado", afirma Jeffrey Nelson, portavoz de Verizon.
Los propietarios también plantean un problema de seguridad pública: los inhibidores podrían ser utilizados por delincuentes para impedir que la gente se comunique en una emergencia.
Gary, un terapeuta de Ohio que también se negó a dar su apellido, dice que las interferencias son necesarias para desarrollar su trabajo con eficacia. Dirige sesiones de terapia de grupo para pacientes con trastornos alimentarios. En una sesión, la confesión de una mujer se vio interrumpida bruscamente por una llamada. Hace cuatro meses, Gary pagó 135 euros por un perturbador. Les dice a sus pacientes que si esperan una llamada de emergencia, den el número de recepción. No les ha comentado nada sobre el aparato.
Kumar Thakar, que reside en Mumbai, India, y vende perturbadores en la Red, dice que cada mes exporta 20 unidades a Estados Unidos, el doble que hace un año. Los clientes incluyen a propietarios de bares y peluquerías, y un conductor de autobús escolar de Nueva York llamado Dan. "Los chavales se creen muy listos agachándose en el asiento y utilizando el teléfono", escribió Dan en un correo electrónico a Thakar, agradeciéndole la venta del aparato. "¡Ahora los niños no entienden por qué no funcionan sus teléfonos, pero no pueden preguntar porque se la cargarían!".
Andrew, el arquitecto de la zona de San Francisco, dice que al principio utilizaba el inhibidor por diversión. Ahora lo usa con más criterio. "En este momento, el mero hecho de saber que tengo el poder para interrumpir la llamada de alguien es satisfacción suficiente", asegura.
11/30/2007
Muerte por un celular era un montaje, según policía coreana
La policía de Corea del Sur sostiene que lo que se pensó que era una muerte causada por la explosión de un teléfono móvil, en realidad fue una artimaña de un compañero de trabajo para cubrir un homicidio involuntario con un vehículo.
La policía y el médico que examinó el cuerpo del trabajador de una cantera, de 33 años, dijeron el jueves que la víctima fue hallada muerta con un teléfono móvil ardiendo adherido al pecho, y que estaban investigando si lo mató una explosión de la batería.
"El compañero de trabajo confesó anoche que en realidad lo había golpeado por accidente y mintió sobre la explosión del teléfono móvil," dijo un oficial de la comisaría de policía Cheongju Heungdeok, unos 100 kilómetros al sudeste de Seúl.
El compañero de trabajo confesó a la policía que había empotrado a la víctima contra una pared de piedra cuando daba marcha atrás con un vehículo de construcción.
La policía está investigando si el teléfono estalló en llamas debido a la fuerte presión o si el trabajador le prendió fuego, según los medios locales.
La víctima, que fue declarada muerta a su llegada al hospital, tenía quemaduras en su pecho, costillas rotas y hemorragia interna, según el médico.
(Reporte de Jessica Kim, escrito por Jon Herskovitz; traducida por Servicio Online de Madrid, editada por Hernán García)
6/04/2007
Celulares, la nueva navaja suiza de Japón
Los avances que en otros países serían calificados como tecnología punta en Japón están democratizados entre sus cien millones de usuarios, hasta el punto de que vienen de serie en el teléfono más barato.
Un modelo de la marca Sanyo que la compañía KDDI regala cuando se formaliza el tipo de contrato más barato ofrece, además de los servicios habituales como radio, reproductor mp3 y cámara de fotos, equipamientos como acceso a internet, mensajería instantánea y televisión.
Su servicio de cámara fotográfica incluye hasta una aplicación de reconocimiento de Kanji (palabras japonesas) que despliega en la pantalla del móvil las diversas posibles traducciones al inglés.
La capacidad de lectura a través de la cámara tiene muchas más aplicaciones: se puede leer el código de barras impreso en el envoltorio de una hamburguesa u otro producto alimenticio y el keitai proporcionará al usuario información sobre la cantidad de calorías que está ingiriendo.
La comprensión de la terminal de móvil como canal de información hacia el ciudadano llega al punto que las dos principales empresas del sector, NTT DoCoMo y KDDI, han desarrollado un servicio para alertar a los usuarios momentos antes de que se produzca un terremoto, que entrará en vigor próximamente.
Paradójicamente, la absoluta generalización de estos móviles, equipados con todo lo necesario para la vida moderna en un entorno urbano y que hasta se pueden usar para pagar en el metro y el supermercado como "monedero electrónico" , se ha convertido en un problema para ciertas situaciones.
Algunas compañías, temerosas del espionaje industrial facilitado por las potentes cámaras de los keitai, han comenzado a impedir la entrada de móviles en las reuniones con otras empresas.
Por eso algunas firmas han comenzado a producir móviles "business model" para hombres de negocios, cuya característica principal es que no tienen cámara.
Los 100 millones de contratos de móvil que hay en Japón han hecho además florecer una primavera de industrias relacionadas: adornos, canciones, gráficos, localización de hijos, fotos e incluso sonidos de alerta de mensajes que supuestamente hacen aumentar el volumen del pecho femenino.
Este servicio, creado por el excéntrico doctor Tomabechi, es el último grito en aplicaciones de móvil.
Su nueva invención está basada en sonidos que el cerebro de la mujer interpreta como el llanto de un niño, por lo que de manera natural aumenta el volumen del busto.
En Japón los keitai han sido descritos por el experto en sociología del teléfono móvil Kenichi Fujimoto como una "máquina de territorio" , que transportan al usuario desde su asiento en el metro, la cola del cine o donde se encuentre a la comodidad de un paraíso personal en el que se tiene acceso a amigos e información.
También se han acuñado categorías sociales como el "íntimo desconocido" , que describe relaciones cercanas a través de una terminal inalámbrica con personas con las que no se tiene contacto directo.
Pero, pese a ese uso masivo y a diferencia de muchos otros países desarrollados, se mantienen las sofisticadas normas de etiqueta, buena educación y ciudadanía japonesas.
Aun con el tráfico de llamadas y mensajes que existe, en Japón es relativamente infrecuente escuchar sonidos de móvil en los espacios públicos.
Los nipones consideran que hablar por el móvil en el metro es de mala educación.
Sin embargo, los keitai son exprimidos al máximo para jugar y enviar correos electrónicos en el transporte público, donde la estampa habitual muestra a la mayoría de los viajeros utilizando alguno de los servicios de su móvil.
Fuente: Vanguardia.
3/03/2007
Sony Ericsson patenta Celular con control remoto
Una nueva patente ingresada por Sony Ericsson muestra un novedoso uso de celulares con touch screen. La patente se refiere a desplegar la interfaz de un control remoto en la pantalla touch screen de los celulares, y la posibilidad de bajar nuevas interfaces.
Aunque no es una característica tan espectacular, ya que los controles remotos con touch screen no son nada nuevo, si es interesante verlo dentro de unos de los gadgets más usados y a la mano, y la posibilidad de bajar nuevos “controles remoto” como si fueran ringtones.
Fuente: FayerWayer.